Del Corral de la Pacheca al Teatro Español

El teatro Español de Madrid es uno de los teatros más antiguos del mundo. Su actividad apenas se ha visto interrumpida en sus más de 400 años de historia, salvo por varios incendios o por la necesidad de realizar obras de mejora en sus instalaciones.

Sus orígenes se remontan al siglo XVI, cuando Felipe II autoriza a la cofradía de la Sagrada Pasión para que establezca en la Villa un espacio para la representación de comedias y dedicar parte de la recaudación a fines sociales. Con la intención financiar la construcción de hospitales, la cofradía alquila el corral de la casa de Isabel Pacheco, con lo que arrancaría la historia del mítico Corral de la Pacheca.

Tras la adquisición de varias casas en esa misma ubicación, en 1583 se inauguró el Corral del Príncipe, nombre tomado de la calle en la que se sitúa. Casiano Pellicer comenta: «En 21 de septiembre, día de San Mateo, año de 1583, representó Vázquez y Juan de Ávila en el teatro del Príncipe, que es el primer día que se representó en él, y hubo de tablados, con la representación, setenta reales, porque aún no están hechas las gradas, ni ventanas, ni corredor. […] Sobre unos cimientos de piedra y cal se hicieron tablado o teatro para representar, vestuario, gradas para hombres, bancos portátiles, que llegaron a noventa y cinco; corredor para las mujeres, aposentos o ventanas con balcones de hierro, ventanas con rejas y celosías, canales maestras y tejados. Más adelante, Cirujela empedró el patio sobre el cual se tendía una vela o toldo que defendía del sol, pero no de las aguas».

No fue hasta 1745 cuando Juan Bautista Sachetti construyó el primer recinto cubierto. Tras un incendio en 1802, del que solo se salvó la estructura exterior, Juan de Villanueva realizó un nuevo proyecto.

En 1849 el nombre del teatro del Príncipe pasa a ser Teatro Español, ya que un Real Decreto establece que los teatros del Reino pasen a ser denominados según el género teatral que en ellos se represente.

Tras nuevas reformas y ampliaciones, fue la intervención de Pablo Aranda, llevada a cabo entre 1924 y 1929 la que ha llegado hasta nuestros días. Un nuevo incendio en 1975 obligó a la reconstrucción del escenario y gran parte de la sala, reabriéndose al público en 1980. El teatro tiene una planta muy irregular, con salidas a las calles secundarias fruto de las sucesivas ampliaciones. Consta de un amplio vestíbulo, sala con forma de herradura con tres frentes de palcos, escenario y chácena. El resto de las dependencias estaban en el edificio colindante por la calle lateral. En 1991 fue reformado, construyéndose un edificio anexo de 6 plantas para albergar distintas dependencias.
En junio de 2007, el Teatro Español amplió su espacio y oferta teatral con la incorporación de tres naves del antiguo Matadero. Bajo el nombre «Naves del Español», este proyecto está orientado a la creación contemporánea de las artes escénicas.

El Teatro Español forma parte de la ruta Lo tuyo es puro teatro: Arquitectura teatral en Madrid